Fuerte condena por narcomenudeo en Bahía Blanca: Cuatro años y dos meses de prisión por venta de cocaína
El Tribunal en lo Criminal N° 2 de Bahía Blanca condenó a un hombre a 4 años y 2 meses de prisión efectiva, al encontrarlo culpable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. La sentencia se basó en el hallazgo de cocaína fraccionada, una balanza digital y elementos de corte en su poder y en su domicilio, confirmando su actividad de narcomenudeo.
La Justicia de Bahía Blanca emitió un nuevo fallo contundente en el marco de la lucha contra el tráfico de drogas al menudeo. El Tribunal en lo Criminal N° 2 resolvió imponer una pena de cuatro años y dos meses de prisión a un individuo por considerarlo coautor del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, una figura legal severamente castigada por la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.
La investigación y posterior elevación a juicio estuvieron a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N.º 19, especializada en estupefacientes, dirigida por el fiscal Mauricio Del Cero, quien ha impulsado numerosos procedimientos en la jurisdicción para desarticular la cadena de distribución minorista de drogas.
El secuestro que probó la intención de venta
El caso que derivó en la condena tuvo su origen en un operativo de rutina o un control vehicular estratégico realizado por efectivos policiales. Durante la interceptación del ahora condenado en una vía pública de Bahía Blanca, los agentes procedieron a revisar sus pertenencias.
La prueba clave se encontró en un morral que el hombre llevaba consigo. Dentro de este, los uniformados hallaron un envoltorio con clorhidrato de cocaína. Sin embargo, la intención de comercialización se evidenció con el posterior hallazgo de múltiples dosis ya preparadas para la venta: quince paquetes de nylon de color negro conteniendo la misma sustancia, y otros cinco que el acusado había intentado ocultar en una media.
Pero los elementos de prueba no se limitaron a la droga fraccionada. En el morral también se secuestró una balanza digital, una herramienta indispensable para el pesaje y la preparación de las dosis, y un frasco con una sustancia de corte. Estos elementos, conforme a la jurisprudencia y a la Ley 23.737, son considerados indicios irrefutables de que la tenencia de la droga no estaba destinada al consumo personal, sino a la distribución y venta en el circuito del narcomenudeo.
El allanamiento y el marco legal de la pena
Tras el secuestro inicial y la aprehensión del imputado, la Fiscalía solicitó y obtuvo la orden de allanamiento para su domicilio, ubicado en el sector de la ciudad. En la vivienda se encontraron plantas de marihuana, lo que sumó evidencias al patrón de infracción a la Ley de Estupefacientes.
La figura de la tenencia de estupefacientes con fines de comercialización es sancionada por el artículo 5, inciso «c» de la Ley 23.737, y contempla penas de reclusión o prisión que van de los cuatro a los quince años. En este caso, el Tribunal en lo Criminal N° 2 optó por una pena de cuatro años y dos meses, cercana al mínimo legal, lo que puede estar relacionado con la ausencia de agravantes mayores como la venta a menores, la participación de tres o más personas de forma organizada, o la utilización de establecimientos educativos.
La condena de cuatro años y dos meses deberá ser de cumplimiento efectivo. Este tipo de sentencias ratifica el compromiso de la Justicia bahiense en penalizar severamente las actividades relacionadas con el tráfico de drogas, incluso en su escala minorista. La fiscalía ha sostenido consistentemente que la venta de drogas al menudeo no solo constituye un delito federal, sino que tiene un impacto directo en la salud pública y la seguridad en los barrios de la ciudad.
El fallo subraya la importancia de los operativos de control y el valor de los elementos secuestrados (balanza, sustancia de corte y dosis fraccionadas) como pruebas determinantes para diferenciar la tenencia simple de la tenencia con fines de comercialización, garantizando que la justicia aplique el rigor de la ley en los casos de narcotráfico.

