Funcionaria declaró en la causa contra Adorni: admitió haberle prestado su tarjeta para compras personales

La causa que investiga al ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito e inconsistencias patrimoniales sumó una nueva declaración que complica su situación judicial. Este lunes, Laura Schiuma, actual directora general de Actividades Presidenciales, se presentó ante el fiscal Gerardo Pollicita en Comodoro Py y admitió haber prestado su tarjeta de crédito personal para realizar una compra de lujo del ex funcionario.

Según el testimonio de Schiuma, en agosto de 2025 facilitó su medio de pago para que Adorni pudiera adquirir, a través de su cuenta personal de Mercado Libre, un monitor gamer de alta gama Samsung Odyssey OLED G8, cuyo valor en aquel momento ascendía a $2.184.999. La funcionaria declaró que, tras concretarse la transacción, Adorni le reintegró el dinero mediante efectivo.

Un patrón de gastos bajo la lupa

La investigación, liderada por el fiscal Pollicita, se centra en determinar si los gastos y deudas acumulados por el ex funcionario durante su gestión guardan relación con sus ingresos declarados. El caso de Schiuma no es aislado, ya que el expediente judicial detalla un patrón de uso de tarjetas de terceros para compras de equipamiento de entretenimiento de alto costo.

Entre los elementos que analiza la Justicia se encuentran:

  • Monitor Gamer: Adquirido con la tarjeta de Schiuma por más de $2,1 millones.

  • Proyectores Epson: Se detectó la compra de dos proyectores utilizando la tarjeta de otro empleado del área de Vocería, identificado como Luis Enrique Aluju, con un gasto total cercano a los $3,6 millones.

  • Sospecha de ocultamiento: Los investigadores buscan determinar si el uso de tarjetas de subordinados fue una maniobra deliberada para evitar registrar los gastos directamente en las cuentas de Adorni, dificultando el seguimiento de su capacidad contributiva y el origen real de los fondos.

La declaración de Schiuma refuerza las sospechas sobre la existencia de un esquema destinado a justificar o dispersar consumos que, según la fiscalía, superaban holgadamente el salario percibido por Adorni mientras se desempeñaba como funcionario público.