Giro judicial: prescribió la causa y ordenaron la inmediata libertad de Pablo Cuchán

A pesar de la condena impuesta en 2024 por violencia de género y amenazas, el Juzgado en lo Correccional Nº 1 declaró extinguida la acción penal por el paso del tiempo. Cuchán abandonó la Unidad Penal de Saavedra tras un planteo de su defensa que se amparó en la doctrina de la Corte Suprema.

Un fallo técnico que devuelve la libertad al condenado

En una resolución que generó impacto inmediato en el ámbito judicial y social, el Juzgado en lo Correccional Nº 1 de Bahía Blanca resolvió declarar extinguida por prescripción la acción penal en la causa seguida contra Pablo Víctor Cuchán. La medida, firmada este 16 de febrero por el juez Gabriel Giuliani, dispuso el sobreseimiento total del imputado y su inmediata liberación de la Unidad Penitenciaria Nº 19 de Saavedra.

El complejo derrotero judicial de Cuchán había sumado un hito el 14 de febrero de 2024, cuando fue condenado a tres años de prisión de efectivo cumplimiento. Los cargos fueron lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, en concurso real con amenazas. Dicha sentencia fue confirmada en julio de 2025 por la Cámara de Apelaciones, pero nunca llegó a quedar firme debido a las sucesivas instancias de impugnación presentadas por su defensa.

La clave de la prescripción

El eje de la libertad de Cuchán radica en un tecnicismo legal. La defensa argumentó que, dado que la pena máxima para los delitos imputados es de dos años, el plazo de prescripción comenzó a correr nuevamente tras el dictado de la sentencia de primera instancia en febrero de 2024. Al haber transcurrido dos años exactos sin una sentencia firme definitiva, la acción penal debía considerarse muerta.

Si bien el Ministerio Público Fiscal se opuso con firmeza, sosteniendo que la propia actividad recursiva de la defensa no debería beneficiar al reo con la prescripción, el juez Giuliani aplicó la doctrina «Farina» de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Este precedente establece que la sentencia de primera instancia interrumpe la prescripción, pero una vez dictada, el reloj vuelve a correr, independientemente de los recursos pendientes.

El fin de la detención en Saavedra

Con la extinción de la acción penal, la condena de tres años —que se encontraba en etapa de ejecución provisoria mientras se resolvía una queja ante la Suprema Corte Provincial— pierde todo efecto jurídico. Pablo Cuchán, cuyo historial delictivo ha sido objeto de permanente seguimiento público desde el femicidio de Luciana Moretti, recupera así la libertad por este hecho puntual de violencia de género.

La resolución no solo ordena la libertad inmediata, sino que dicta el sobreseimiento total, lo que significa que el Estado ya no puede perseguir penalmente a Cuchán por estos hechos específicos. La noticia reabre el debate sobre los tiempos de la justicia y la eficacia de las condenas en causas de violencia de género cuando los plazos procesales se agotan antes de que la sentencia adquiera firmeza.