Impactante Informe Revela Deforestación Masiva de Cresud en el Gran Chaco
Un reciente análisis internacional ha puesto en el ojo de la tormenta a Cresud, la empresa agropecuaria controlada por el empresario Eduardo Elsztain, cercano al presidente Javier Milei. Un informe de Global Witness sugiere que la compañía es una de las mayores deforestadoras del Gran Chaco, con un impacto ambiental devastador en la región.
El «rey del real estate» argentino, Eduardo Elsztain, figura prominente y con cercanía al actual gobierno nacional, se encuentra bajo un intenso escrutinio ambiental. Un informe elaborado por la organización internacional Global Witness ha señalado a Cresud, la empresa agropecuaria que Elsztain controla, como una de las principales responsables de la deforestación a gran escala en la región del Gran Chaco. Este ecosistema, vital para la biodiversidad y el equilibrio climático, se extiende por Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay.
El análisis de datos satelitales, llevado a cabo por Global Witness, arroja cifras alarmantes: desde el año 2001, Cresud habría deforestado más de 170.000 hectáreas de bosque en estos cuatro países sudamericanos. Para poner esta cifra en perspectiva, el informe detalla que la superficie arrasada es tres veces mayor que la ciudad de Madrid. El patrón de operación, según la investigación, consistiría en transformar estas vastas extensiones de bosque en tierras de cultivo, para luego venderlas a un precio significativamente más elevado, capitalizando así el desmonte.
Eduardo Elsztain, reconocido por su liderazgo en el ámbito empresarial, es el propietario de IRSA, un conglomerado que abarca una impresionante diversidad de sectores económicos. Su holding incluye los principales shoppings y centros comerciales de Argentina, así como inversiones en supermercados, bancos, financieras, telecomunicaciones, tecnología, energía, turismo y hoteles, entre los que se destaca el icónico Hotel Libertador. Esta amplia gama de negocios le confiere una influencia considerable en el panorama económico del país.
El informe de Global Witness profundiza en el caso específico de Cresud y sus operaciones en la provincia de Salta, Argentina. Se destaca que, en una única área conocida como Estancia Los Pozos, más de 60.000 hectáreas de vegetación han sido arrasadas desde su adquisición en 1997. Esta cifra individual subraya la magnitud del impacto ambiental que la empresa ha generado en una de las regiones más sensibles y biodiversas del país.
Es importante señalar una advertencia crucial en el análisis de Global Witness: el estudio solo pudo examinar la supuesta deforestación en propiedades que actualmente se encuentran en manos de la empresa. Esto implica que las cifras reales de desmonte atribuidas a Cresud, considerando las tierras que pudo haber deforestado y luego vendido, podrían ser considerablemente superiores a las 170.000 hectáreas inicialmente reportadas.
Este informe no solo plantea serias preguntas sobre las prácticas de sostenibilidad de grandes empresas agropecuarias, sino que también reabre el debate sobre la responsabilidad ambiental de los grupos económicos y su impacto en ecosistemas cruciales. La deforestación en el Gran Chaco no solo contribuye al cambio climático, sino que también amenaza la supervivencia de especies únicas y afecta a las comunidades locales que dependen de los recursos naturales de la región. La divulgación de estos datos por parte de Global Witness subraya la necesidad urgente de una mayor transparencia y rendición de cuentas en las operaciones agrícolas a gran escala.

