La Canasta Básica se desacelera en agosto, pero los hogares necesitan más de $1.160.000 para no ser pobres
La Canasta Básica Total (CBT) aumentó 1% en agosto, una cifra menor a la inflación general del mes. Sin embargo, los valores que definen la línea de indigencia y pobreza confirman la presión sobre los ingresos familiares.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reveló los datos correspondientes a agosto de 2025 sobre el costo de la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA), indicadores clave que marcan los umbrales de pobreza e indigencia. A pesar de una desaceleración en el aumento mensual, que se ubicó en 1%, los montos requeridos para cubrir las necesidades esenciales siguen representando un desafío significativo para los hogares.
La Canasta Básica Total, que incluye alimentos, servicios y otros bienes esenciales, alcanzó un valor de $1.160.780 para una familia tipo de cuatro integrantes, compuesta por dos adultos y dos menores. Este monto es el ingreso mínimo que un hogar debe percibir para no caer por debajo de la línea de pobreza. En términos interanuales, la CBT acumuló un incremento del 23,5%, mientras que en los primeros ocho meses del año, el aumento fue del 13,3%. Este incremento mensual, aunque por debajo del 1,9% de la inflación general de agosto, evidencia la persistencia de los desafíos económicos para las familias argentinas.
Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria, que solo considera los productos alimenticios necesarios para cubrir las necesidades calóricas y nutricionales, también experimentó un alza del 1% en el octavo mes del año. Con este ajuste, un hogar tipo de cuatro miembros necesitó $520.529 para no ser considerado indigente. Esta canasta acumuló un alza del 23,5% en los últimos 12 meses y del 15,8% en lo que va de 2025.
El costo de la vida según el tipo de hogar
El informe del INDEC detalla los ingresos mínimos requeridos para distintos tipos de hogares, reflejando la diversidad de las estructuras familiares.
Para una persona adulta equivalente, el ingreso necesario para no ser pobre fue de $375.657, mientras que el umbral de indigencia se ubicó en $168.456.
En el caso de un hogar de tres personas, conformado por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61, el ingreso requerido para no ser pobre fue de $924.116. Para no ser indigente, este mismo hogar necesitó $414.401.
Un hogar compuesto por cinco personas —una pareja de 30 años y sus tres hijos pequeños (de 5, 3 y 1 año)— requirió $1.220.885 para superar la línea de pobreza y $547.482 para no ser indigente.
Estos datos se publican en un contexto de constantes variaciones económicas, y sirven como un termómetro social para medir el poder adquisitivo de los salarios y la capacidad de las familias de acceder a una vida digna. El análisis de estas cifras es fundamental para comprender las dinámicas de desigualdad y el impacto de la inflación en la vida cotidiana de los ciudadanos.

