Las heroínas del subsuelo: a un año del rescate que conmovió a Bahía Blanca

En la madrugada del 7 de marzo de 2025, mientras el Hospital Penna se inundaba, once enfermeras y dos médicas evacuaron a quince bebés prematuros en total oscuridad. Sin protocolos y con el agua a la cintura, salvaron cada vida, incluyendo la de Amely, una pequeña de apenas 900 gramos.

Hace exactamente un año, Bahía Blanca atravesó una de las jornadas más desgarradoras de su historia reciente. Una tormenta sin precedentes sumergió a la ciudad bajo el agua, pero en medio del caos, el Hospital Interzonal General de Agudos «Dr. José Penna» fue testigo de un acto de entrega absoluta. En el subsuelo del edificio, donde funciona el área de Neonatología, trece mujeres decidieron que la muerte no ganaría esa noche.

El sector comenzó a inundarse en plena madrugada. Luciana Marrero, enfermera del servicio desde hace 11 años, relata que su jornada ya había terminado, pero irse no era una opción. «Estaba todo oscuro y nos alumbrábamos con los celulares. Solo sentíamos el agua en nuestros pies», recuerda. Sin protocolos previos de evacuación y guiadas únicamente por su instinto profesional, el equipo compuesto por las médicas Mariana Calahorra y Sonia Scardapane, junto a once enfermeras, inició el traslado de quince bebés prematuros hacia los pisos superiores.

El rescate de Amely: un símbolo nacional

Entre los pacientes se encontraba Amely, una bebé que había nacido con solo 27 semanas de gestación y un peso de 940 gramos. Su madre, Saira Delmiro, de entonces 16 años, observaba desde su casa con desesperación cómo los videos de la inundación mostraban la evacuación de la incubadora de su hija.

La imagen de Luciana Marrero cargando a Amely contra su pecho, resguardándola con su propio uniforme mientras caminaba entre el agua, se convirtió en la «postal de la esperanza» para todo el país. El traslado final fue una odisea: traslados en vehículos particulares, ambulancias varadas y, finalmente, un camión del Ejército que logró llevar a los bebés más complejos hacia la clínica Osecac.

Vocación frente a la tragedia personal

Lo que hace aún más impactante este relato es el sacrificio personal de las trabajadoras. Mientras Luciana salvaba vidas ajenas, sus propios cuatro hijos estaban solos en su hogar, enfrentando una inundación que alcanzó el metro y medio de altura. Su hijo mayor, Tomás, fue quien tuvo que liderar la salida de sus hermanos hacia una zona segura mientras sus padres trabajaban. «Mucha angustia cuando recuerdo ese día… pero con un final feliz: mis hijos se mantuvieron a salvo», reflexiona Luciana.

Hoy, Amely ha cumplido un año de vida y no presenta secuelas físicas, aunque su madre nota un temor instintivo cada vez que llueve fuerte. Por su parte, el equipo de Neonatología sigue trabajando en el mismo subsuelo, ya que los costos de trasladar el servicio son prohibitivos.

Las protagonistas de esta hazaña —Ruth Flores, Carolina Cari, Andrea Ávila, Clarisa Marcos, Luciana Marrero, Romina Moya, Rocío Lagos, Marianela Coronado, Valeria Chillemi, Belén Salazar y Mercedes Careddu— demostraron que, incluso cuando el sistema falla y la naturaleza golpea, la calidad humana y la formación profesional son el último y más firme refugio de la comunidad.

Saira y su hija, la pequeña Amely, con tres de las enfermeras salvadoras de Bahía Blanca: Fabiana Castillo, Carolina Cari y Luciana Marrero.

Saira y su hija, la pequeña Amely, con tres de las enfermeras salvadoras de Bahía Blanca: Fabiana Castillo, Carolina Cari y Luciana Marrero.

 

 

Un vehículo del Ejército evacuó a los bebés prematuros.

Un vehículo del Ejército evacuó a los bebés prematuros.

 

 

La evacuación de Amely, tenía veinte días de vida y pesaba menos de un kilo.

La evacuación de Amely, tenía veinte días de vida y pesaba menos de un kilo.

 

 

Amely, que cumplió un año el 15 de febrero, con Saira, su mamá.

Amely, que cumplió un año el 15 de febrero, con Saira, su mamá.

 

 

Sandra y Amely, con Luciana, una de las heroicas enfermeras.

Sandra y Amely, con Luciana, una de las heroicas enfermeras.

 

 

El sector de Neonatología sigue funcionando en el subsuelo del Penna.

El sector de Neonatología sigue funcionando en el subsuelo del Penna.