Las ventas minoristas cayeron un 5,6% en febrero y el sector pyme enciende alarmas

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que el consumo acumuló una baja del 5,2% en el primer bimestre del año. El 38,8% de los comerciantes reportó un deterioro en su actividad y la mayoría posterga inversiones por falta de rentabilidad.

El escenario para los comercios de cercanía y las pequeñas y medianas empresas sigue siendo crítico. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme sufrieron una contracción del 5,6% interanual en febrero a valores constantes. Este dato consolida una tendencia negativa que ya arrastra un retroceso acumulado del 5,2% en lo que va de 2026.

Si bien la variación mensual respecto a enero mostró un leve incremento del 2,6%, impulsado principalmente por el rubro de alimentos y por el inicio del ciclo lectivo, este repunte estacional no fue suficiente para revertir la caída estructural del consumo. La demanda se mantiene sumamente selectiva: los consumidores priorizan bienes de primera necesidad, buscan ofertas agresivas y dependen del financiamiento para sostener sus niveles de compra.

Análisis rubro por rubro

La contracción alcanzó a seis de los siete sectores analizados por la entidad. Los rubros más castigados durante el segundo mes del año fueron Bazar y Decoración, con un desplome del 14,4%; Perfumería, con una baja del 10,7%; y Alimentos y Bebidas, que retrocedió un 8,7%. La única excepción a la regla fue el sector de Farmacia, que registró una leve suba interanual del 0,3%.

El informe de CAME destaca que el porcentaje de comerciantes que percibe un deterioro real en su actividad subió al 38,8%, un incremento preocupante respecto al mes anterior. En paralelo, la confianza para realizar nuevas inversiones se encuentra estancada: el 57,6% de los dueños de negocios considera que el contexto actual no es adecuado para realizar desembolsos de capital, debido a la presión constante de los costos operativos, la carga tributaria y los bajos márgenes de rentabilidad.

Expectativas para el resto del año

De cara a los próximos doce meses, el panorama entre los empresarios pyme se encuentra dividido. Un 46,6% prevé que la situación se mantendrá estable, mientras que un 42,9% mantiene la esperanza de una mejora económica para lo que resta de 2026. Por el contrario, un 10,5% anticipa un retroceso aún mayor en sus ventas.

Desde el sector advierten que la reactivación real dependerá de una necesaria recomposición salarial que devuelva poder adquisitivo a las familias y de una mayor previsibilidad en los costos de reposición. Sin estos pilares, el comercio minorista continuará operando en un marco de contracción técnica y fragilidad financiera.