Milei contra el Fútbol: Gobierno Duplica la Carga Tributaria de los Clubes al Eliminar Aportes Patronales Reducidos
En una escalada de tensión con el fútbol argentino, el gobierno de Javier Milei ha derogado el régimen de aportes patronales reducidos para los clubes deportivos, lo que implica una duplicación inmediata de la carga tributaria sobre los planteles profesionales. La medida, oficializada este lunes a través de la Disposición 16/2025 del Ministerio de Capital Humano, elimina un beneficio impositivo que permitía a las instituciones deportivas abonar un porcentaje reducido del 7,5% desde su creación en 2003.
Este régimen especial había sido impulsado por Eduardo Duhalde en 2003 con el objetivo de contener el colapso financiero que atravesaba la mayoría de los clubes. Sin embargo, la Subsecretaría de Seguridad Social del actual gobierno justificó la derogación argumentando que «el desfinanciamiento generado por el régimen anterior es inaceptable», y que el Estado perdió ingresos por cerca de $20.000 millones en un año.
La nueva normativa establece que la alícuota general aplicable a los clubes será del 13,06%, a la que se sumará un adicional del 5,56% durante doce meses, con el fin de compensar la recaudación que se dejó de percibir.
Esta no es la primera vez que este beneficio es modificado. Durante la presidencia de Mauricio Macri, el beneficio impositivo fue eliminado en 2019, para luego ser restituido por Alberto Fernández en octubre de 2023, pocas semanas antes de finalizar su mandato. Con la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada en diciembre, el régimen fue anulado nuevamente. Pese a que en mayo la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) obtuvo una medida judicial para frenar la suba, el Ejecutivo avanzó con la derogación, dejando la eliminación de forma firme.
Dirigentes de la AFA han expresado que esta decisión complica severamente la situación económica de numerosos clubes, muchos de los cuales ya enfrentan deudas significativas y costos crecientes, especialmente aquellos denominados en dólares. La nueva disposición afectará a todas las instituciones del fútbol profesional y estará vigente por un año, con posibilidad de prórroga. Este movimiento suma un nuevo capítulo a la creciente tensión entre el Gobierno y la AFA, en medio de disputas sobre la injerencia oficial en los ingresos y la organización del deporte más popular del país.

