El fiscal federal Eduardo Taiano pidió que la exfiscal Viviana Fein sea citada a declaración indagatoria por las graves irregularidades detectadas en el operativo realizado el 18 de enero de 2015, cuando fue hallado muerto el fiscal Alberto Nisman en el complejo Le Parc, en Puerto Madero. El pedido fue presentado en un dictamen de 205 carillas ante el juez federal Julián Ercolini, quien ahora deberá resolver si hace lugar a la solicitud, según confirmaron fuentes judiciales.
Fein ya estaba imputada desde agosto junto a otros funcionarios por su actuación durante las primeras horas del procedimiento, en una causa que la Justicia considera un homicidio vinculado a la función pública de Nisman, quien investigaba el atentado a la AMIA y que días antes había denunciado por encubrimiento a la entonces presidenta Cristina Kirchner por el Memorándum con Irán.
El extenso dictamen de Taiano reconstruye paso a paso lo ocurrido dentro del departamento de Nisman, desde el inicio del operativo hasta su cierre, y se enfoca exclusivamente en la actuación en Le Parc. Entre los puntos más relevantes, se señalan demoras en la llegada de Fein, un exceso de personas dentro de la vivienda, falta de delimitación adecuada de la escena del crimen y la restricción de la zona de trabajo únicamente al baño y al vestíbulo, cuando -según el análisis fiscal- debía haberse preservado la totalidad del departamento y los espacios comunes del edificio.
El documento también indica que hubo ingresos y recorridos internos sin documentación, presencia de personas ajenas a la investigación sin protocolos y circulación de funcionarios y agentes de seguridad sin vestimenta adecuada. Incluso se remarca que la propia fiscal no utilizó los elementos de protección requeridos en una escena de muerte violenta. Más de 80 personas pasaron por el departamento entre la noche del 18 de enero y la madrugada del 19, un tránsito que, según la fiscalía, contribuyó a la contaminación del lugar.
Uno de los aspectos más graves señalados por Taiano es el levantamiento deficiente de rastros y huellas, realizado recién alrededor de las cinco de la mañana y en sectores limitados. A ello se sumó la falta inicial de advertencia respecto de la conexión del departamento con el semipiso contiguo, donde luego se detectaron huellas, rastros de pisadas y una huella dactilar. Esa unidad estaba habitada por el director de la empresa NEC, encargada del sistema de control de accesos de la Casa Rosada. El día previo al hallazgo de Nisman, un incendio había destruido el registro de ingresos y egresos a la Casa de Gobierno, información considerada relevante para la denuncia que había formulado el fiscal.
La investigación también incluye testimonios y pericias que mencionan la presencia de personal de inteligencia en el complejo y la circulación de vecinos sin control durante las primeras horas del operativo.
Taiano ya había sostenido en agosto que las pruebas que debían preservarse fueron destruidas o alteradas en lo que calificó como un «verdadero desastre» en la escena. Fein estaba de turno en la Justicia ordinaria y fue convocada antes de que la causa pasara al fuero federal, debido al rol de Nisman como titular de la Unidad Fiscal AMIA.
En este tramo del expediente también están imputados Manuel de Campos, juez de instrucción de turno aquella madrugada, y Sergio Berni, entonces viceministro de Seguridad, quien en su descargo describió un «escenario caótico» y atribuyó la responsabilidad principal a la exfiscal.