Radiografía de la crisis: la industria concentra más del 60% de los conflictos laborales en dos años de gestión

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela que entre enero de 2024 y febrero de 2026 se registraron 717 casos de conflictividad laboral. La industria manufacturera es el sector más golpeado, mientras que las pymes y las empresas de capital nacional lideran las estadísticas de cierres y despidos.

El impacto del modelo económico en el mapa del empleo argentino

El cierre de la planta de neumáticos FATE se ha convertido en el síntoma más visible de un proceso de deterioro del entramado productivo que no da tregua. Según el reciente informe “Conflictividad laboral a 2 años del gobierno de Milei”, elaborado por el CEPA, la Argentina atraviesa un ciclo de profunda inestabilidad laboral. El relevamiento, que abarca desde enero de 2024 hasta el 5 de febrero de 2026, contabiliza al menos 717 casos de conflictos que incluyen despidos, cierres, suspensiones y quiebras.

El documento destaca que la industria es, por lejos, el sector más vulnerable en este esquema económico, concentrando el 62,1% de los incidentes registrados. Dentro de este universo, los despidos representan la causa principal (63,6%), seguidos por el cierre definitivo de establecimientos (12,3%) y las suspensiones de personal (10%).

Las pymes y el capital nacional en el ojo de la tormenta

Uno de los datos más alarmantes del informe es el perfil de las unidades productivas afectadas. El 39,1% de los casos corresponden a Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES), el motor de empleo más importante del país. Asimismo, la crisis tiene una marca identitaria clara: el 71,5% de los conflictos se desarrollaron en empresas de capital nacional, lo que sugiere un debilitamiento del empresariado local frente a la caída del consumo y la apertura de importaciones.

Geográficamente, la zona centro del país es el epicentro de la crisis, acumulando el 48% de los casos. La provincia de Buenos Aires lidera el ranking con el 25,8%, seguida por Santa Fe (10,5%) y Córdoba (6%). Casos emblemáticos, como el de General Motors en Santa Fe —que redujo su planta a la mitad en menos de dos años—, ilustran la magnitud de la contracción en polos industriales estratégicos.

Aceleración post-electoral

Lejos de una estabilización tras el proceso electoral de octubre de 2025, la conflictividad laboral mostró una aceleración notable. Mientras que entre enero de 2024 y septiembre de 2025 el promedio era de 24 conflictos mensuales, en el período posterior a las elecciones la cifra trepó a 42 casos por mes. En total, se registraron 210 conflictos laborales solo entre los comicios y los primeros días de febrero de 2026.

El informe concluye que la desregulación y la caída de la actividad económica han configurado un escenario donde el riesgo de cierre y la precarización ya no son excepciones, sino una constante que afecta principalmente a la industria nacional y a la zona núcleo de la producción argentina.