Semanas de controles en Bahía Blanca: doce comercios clausurados tras intensas inspecciones

La Dirección General de Fiscalización realizó 127 operativos entre el 5 y el 11 de mayo. Las actuaciones derivaron en actas por falta de habilitación, deficiencias en bromatología y controles en la nocturnidad local.


La Dirección General de Fiscalización de Bahía Blanca intensificó su actividad durante la última semana, concretando un total de 127 inspecciones en diversos establecimientos comerciales de la ciudad. Según informó el organismo oficial, estos procedimientos se desarrollaron entre el 5 y el 11 de mayo, surgiendo tanto de operativos de rutina como de denuncias previas radicadas por los vecinos.

Como resultado de este despliegue territorial, se labraron 103 actas de inspección y 37 actas de constatación, las cuales detallan diversas irregularidades que afectan desde la normativa de seguridad hasta la salud pública.

Desglose de los operativos y sanciones

Las actuaciones del personal de fiscalización se dividieron en tres ejes principales: habilitaciones comerciales, controles bromatológicos y la supervisión de la actividad nocturna.

  • Habilitaciones: Se labraron 10 actas de constatación. Estas incluyeron casos de comercios que operaban sin el permiso correspondiente y derivaron en la ejecución de clausuras preventivas por falta de documentación habilitante.

  • Bromatología: Fue el área con mayor cantidad de infracciones registradas, sumando un total de 23 actas de constatación. Entre los motivos principales se destacaron la falta de higiene en los locales, el secuestro de mercadería no apta para consumo, clausuras directas y el control estricto del transporte de alimentos en la vía pública.

  • Nocturnidad: En el marco de la supervisión de bares y locales nocturnos, se concretaron 4 actas de constatación. Los inspectores procedieron a clausurar establecimientos por carecer de las habilitaciones necesarias para su funcionamiento durante la noche.

Desde la comuna recordaron que estos operativos buscan garantizar que la actividad comercial se desarrolle bajo los estándares legales y sanitarios vigentes, protegiendo tanto a los consumidores como a los comerciantes que cumplen con la normativa