Tamara Báez recibió una insistente propuesta millonaria de «Cuestión de peso» para que se sume al reality: su inesperada respuesta
En las últimas horas se conoció que desde la producción del programa, quieren tener a la ex de L-Gante sí o sí en el ciclo, y no agotan recursos económicos en conseguirlo. ¡Leé los detalles!
Tamara Báez, conocida primero por su relación con L-Gante —el padre de su hija, Jamaica—, supo reinventarse como influencer y hoy maneja su carrera con éxito lejos de los reflectores tradicionales. Aunque su nombre sigue ligado a polémicas, como la pelea por la cuota alimentaria con el cantante o los regalos de Elián Valenzuela envueltos en sospechas, ahora genera revuelo por una propuesta inesperada: sumarse a «Cuestión de Peso». ¿Por qué rechazó una suma millonaria?

Mientras disfrutaba de unas vacaciones en el Caribe, Tamara compartió en Instagram imágenes que desataron rumores sobre su cambio físico. Fue allí donde productores del reality de El Trece la tentaron con un contrato cercano a los 3 millones de pesos. Sin embargo, la influencer lo rechazó de inmediato. “Prefiero manejar mis propios tiempos”, habría argumentado, según fuentes cercanas.
Pero el canal no se dio por vencido. Insistieron y, ante una nueva negativa, casi duplicaron la oferta. Tamara volvió a decir que no. ¿La razón? Sus redes sociales son su principal fuente de ingresos, con marcas que pagan cifras importantes por cada publicación. “No necesita programas para facturar”, comentó un allegado.
Más allá del dinero, la decisión refleja su independencia. Tras años en la sombra de L-Gante, Báez construyó una identidad propia, lejos de los reality shows. Aunque el escándalo por los regalos de Valenzuela o los cruces con su ex por la manutención de Jamaica aún resuenan, ella elige enfocarse en su perfil digital.
Con casi 5 millones de seguidores, Tamara demuestra que el poder de las influencers supera, en muchos casos, al de la televisión. Mientras «Cuestión de Peso» busca figuras polémicas para rating, ella prefiere el control de su imagen. ¿Volverán a insistir tras el rotundo no?

