Tras cinco meses de suspensión por la inundación, el Hospital Penna de Bahía Blanca reactivó su servicio de trasplante renal
El Hospital Interzonal de Agudos «Dr. José Penna» de Bahía Blanca volvió a realizar trasplantes renales, una actividad que había sido suspendida en marzo debido a los severos daños sufridos por el temporal en su infraestructura. El primer procedimiento, que marcó el regreso del centro de salud como referente en el sur bonaerense, se llevó a cabo con éxito en una paciente de 70 años.
Después de un receso forzado de cinco meses a raíz del trágico temporal que azotó la región, el Hospital Penna de Bahía Blanca ha logrado un hito crucial en su proceso de recuperación. El servicio de trasplante renal, uno de los más importantes de la institución, ha sido reactivado con éxito, devolviendo al centro de salud su rol como Centro de Referencia para el sur de la provincia de Buenos Aires.
La primera cirugía que marcó este regreso triunfal fue realizada el lunes pasado a una paciente de 70 años oriunda de Punta Alta. La mujer, que se encontraba en diálisis desde 2015, fue trasplantada con un riñón proveniente de una donante de 53 años de Mar de Ajó. Según los reportes del hospital, la paciente evoluciona de manera favorable y con un buen ritmo diurético. El operativo de donación, que culminó con una cirugía de 19 horas de isquemia del órgano, demostró la capacidad de coordinación y profesionalismo del equipo de salud del Penna y de otras instituciones de la provincia, como el hospital San Martín de La Plata. Durante el tiempo de inactividad de los quirófanos, el servicio de Nefrología del Penna nunca cesó sus actividades esenciales, manteniendo actualizada la lista de espera de pacientes, el seguimiento postrasplante y la coordinación para derivaciones.
Puesta en marcha del Hospital
El regreso del servicio de trasplante es un paso significativo en el plan de recuperación integral del Hospital Penna, impulsado por el Gobierno provincial. La rehabilitación del centro de salud, que sufrió daños multimillonarios, requirió una gran inversión en obras de infraestructura, equipamiento y refuerzo de insumos médicos.
Entre los trabajos de restauración ya ejecutados se destacan la reparación de pisos, el recambio completo del sistema de luminarias y el tendido eléctrico, así como la puesta en funcionamiento de la subestación eléctrica y la instalación de grupos electrógenos. Además, se llevaron a cabo tareas de mantenimiento y reconstrucción tras la emergencia, que incluyeron la remoción de barro, la desobstrucción de espacios y trabajos de pintura. La inversión también contempló la reparación de calderas, la instalación de nuevos equipos de climatización y el cambio de filtros en áreas críticas.
En paralelo, se está trabajando en la reconstrucción del laboratorio, que, a pesar de tener un espacio limitado, ya recuperó sus prestaciones previas a la inundación.
La situación actual del hospital muestra avances concretos en la operatividad de sus servicios clave. La Unidad de Terapia Intensiva (UTI), Coronaria e Intermedia ya funciona con 20 camas operativas. El centro obstétrico opera con total normalidad con dos quirófanos para cesáreas, y el servicio de Neonatología dispone de 16 unidades activas, con planes de ampliar seis más en el corto plazo. El sector de internación general cuenta con 22 camas de nivel cero y 28 de cuidados mínimos, y la guardia de emergencias, con sus salas de observación y consultorios, también se encuentra plenamente operativa. El área de Salud Mental, por su parte, continúa con 14 camas disponibles en salas generales, mientras se completan las reparaciones edilicias necesarias.


