Un estremecedor caso de violación en manada llega a juicio en Villarino
La Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N.º 14, a cargo del fiscal Marcelo Romero Jardín, concluyó la etapa investigativa de un aberrante caso de violación en manada, elevando la causa a juicio. La noticia se confirmó en una audiencia previa al juicio oral y público, en la que se acusa a un total de diez personas de haber abusado sexualmente de una joven en la zona rural de Villarino.
Los hechos: un plan orquestado y un círculo de terror
El brutal suceso ocurrió el 30 de noviembre de 2017, cuando la víctima, de tan solo 17 años, asistió a una fiesta de cumpleaños en una quinta. En el lugar se encontraban siete adultos –Alan Kevin Ábalos, Franco Fabián Apis, Erik Dalla Riva, Kevin Dalla Riva, Fernando Herrera, Alexis Gaspar Roa y Enzo Gustavo Torres– y tres menores de edad, cuya situación será tratada en un fuero aparte.
Según la investigación, los acusados se pusieron de acuerdo para llevar a cabo un ataque sexual masivo contra la joven. A través de una manipulación premeditada, la víctima fue encerrada en un cuarto a oscuras. Mientras uno de los imputados distraía a una amiga de la víctima, el resto del grupo la rodeó, privándola de su libertad y abusando de ella.
El fiscal Romero Jardín sostiene en su imputación que todos los acusados son «coautores funcionales» del delito, ya sea por abuso sexual con acceso carnal o por abuso sexual gravemente ultrajante. El concepto de «coautoría funcional» implica que, aunque solo algunos de los imputados hayan realizado el acto, todos contribuyeron con su violencia o intimidación al hecho. El círculo formado alrededor de la víctima en la oscuridad de la habitación fue una forma de coacción, que dejó a la joven en un estado de indefensión total.
El grito desesperado y la interrupción del horror
La pesadilla de la joven fue interrumpida por sus propios gritos desesperados. Al escucharlos, su amiga, que estaba afuera de la habitación, comenzó a golpear la puerta y a amenazar con llamar a la policía. Ante la advertencia, los imputados cesaron en su accionar. Finalmente, las jóvenes fueron subidas a un vehículo y llevadas de vuelta al pueblo.
El caso ha generado gran conmoción en la comunidad y pone de relieve la importancia de la investigación y el proceso judicial para hacer justicia. La causa, que ahora se encuentra en la etapa de juicio oral y público, buscará establecer la responsabilidad penal de los imputados en un acto que ha dejado una profunda herida en la víctima y en la sociedad.

