Whirlpool anunció el cierre de su planta de Pilar y despidió a 220 empleados

Last Updated: 27 de noviembre de 2025By

La caída sostenida del consumo y el fuerte ingreso de productos importados impactaron de lleno en la competitividad del proyecto.

De forma repentina, Whirlpool anunció el cierre total de su fábrica de lavarropas ubicada en el Parque Industrial de Fátima, en Pilar, dejando sin empleo a 220 trabajadores. La compañía había inaugurado esta instalación en 2022 con el objetivo de producir equipos de última generación destinados tanto al mercado interno como a la exportación. Sin embargo, la caída sostenida del consumo y el fuerte ingreso de productos importados impactaron de lleno en la competitividad del proyecto.

Según afirmaron fuentes de la empresa al medio Infobae, la medida se comunicó este miércoles y actualmente se negocian con la UOM las condiciones de salida, incluyendo indemnizaciones y un plus adicional. Desde la compañía explicaron que la reestructuración responde a la imposibilidad de sostener un esquema productivo eficiente en el actual contexto económico: “La idea es empezar el camino de la transición y organizarnos hacia una operación más comercial que de fabricación”, señalaron.

Whirlpool conservará su sede comercial y de distribución en el país, en la que seguirán trabajando entre 100 y 120 personas, reafirmando que su continuidad en Argentina no está en duda. El comunicado oficial remarcó: “La compañía reafirma que su continuidad en la Argentina no está en revisión”, enfatizando que seguirán brindando electrodomésticos, accesorios y repuestos en todo el territorio.

Para los empleados, la noticia llegó sin previo aviso y generó un profundo malestar. Ignacio Cabezas, uno de los trabajadores afectados, expresó en diálogo con FM Plaza 92.1: “No nos dieron ningún previo aviso, nos acaban de desvincular a toda la empresa… nos trajeron un transporte para el que se quiera ir”. Contó además que permanecen en la playa de estacionamiento esperando respuestas y que no piensan retirarse hasta obtener explicaciones claras. En las últimas semanas, la planta ya venía registrando una baja en la fabricación, de entre 500 y 600 unidades diarias a apenas 400, acompañada por el despido de personal eventual, pero los empleados aseguran que nunca imaginaron un cierre total.

La compañía atribuyó la decisión a la pérdida de competitividad frente a productos importados, especialmente los asiáticos. Según Cabezas, mientras un lavarropas Whirlpool de siete kilos se vendía entre 800 mil y 1 millón de pesos, “una marca china puede conseguirse a mitad de precio”, lo que redujo drásticamente la demanda. Investing, en su edición global, también destacó que Whirlpool SA, filial brasileña del grupo, justificó la medida en sus “directrices estratégicas de eficiencia operativa y asignación responsable de recursos”, asegurando que las actividades de importación y comercialización no se verán afectadas.

El cierre marca el final de una fábrica que apenas tuvo tres años de vida. Inaugurada en octubre de 2022 con una inversión de USD 52 millones, el proyecto apuntaba a producir 300.000 unidades al año y exportar el 70%. Sin embargo, la realidad productiva quedó muy por debajo de las expectativas. En su lanzamiento, Joao Carlos Brega, presidente de Whirlpool Latinoamérica, había remarcado la relevancia del país: “Estamos en la Argentina hace más de 30 años y estamos acostumbrados a la volatilidad… no estamos viendo una retracción del mercado”, afirmaba entonces. Hoy, esas proyecciones quedaron lejos, dejando atrás una fábrica que no logró sostenerse en medio de un mercado adverso.