Alerta por monóxido de carbono: aumentan las intoxicaciones en la provincia con foco trágico en Bahía Blanca

El Boletín Epidemiológico Nacional advierte sobre un fuerte incremento de casos en lo que va de 2026. La provincia de Buenos Aires duplicó sus registros interanuales y, a nivel nacional, ya se lamentan siete víctimas fatales, de las cuales cuatro ocurrieron en la ciudad. Claves y recomendaciones para prevenir esta amenaza invisible.


Con la llegada de los primeros fríos intensos, el fantasma del monóxido de carbono vuelve a instalarse en los hogares argentinos, pero esta vez con cifras que encienden todas las alarmas sanitarias. El último informe publicado por el Boletín Epidemiológico Nacional revela un preocupante aumento en los casos de intoxicación en todo el país, encontrando su principal foco crítico en la provincia de Buenos Aires.

Las estadísticas oficiales marcan un quiebre respecto a los años anteriores. En lo que va de 2026, el incremento a nivel nacional está traccionado fundamentalmente por el territorio bonaerense. Para dimensionar el problema: el promedio de la provincia entre 2022 y 2025 era de 14 casos durante las primeras diez semanas del año; sin embargo, en el mismo período de este 2026, la cifra trepó a 59 casos confirmados, lo que representa un aumento de más del 100%.

El panorama a nivel país no es menos severo. Hasta la semana epidemiológica 10, se notificaron 130 casos confirmados y siete fallecimientos. De ese total de víctimas fatales, el dato que golpea de cerca es que cuatro de ellas se registraron en Bahía Blanca, lo que pone de manifiesto la urgencia de extremar los cuidados a nivel local. El corredor endémico ubica a la región Centro —con Buenos Aires a la cabeza— muy por encima del umbral esperado, en contraste con las regiones Sur y NOA, que aún se mantienen en zonas de seguridad.

El perfil de las víctimas y la historia del «asesino silencioso»

El informe del Ministerio de Salud de la Nación incluye un recuento histórico que evidencia la persistencia de esta problemática: entre 2019 y 2025 se reportaron más de 9.600 casos sospechosos en el país, confirmándose una alta proporción de ellos. Ya en 2025, la provincia de Buenos Aires había concentrado el mayor número de notificaciones con 536 casos, ostentando una de las tasas de incidencia más altas de Argentina.

Al analizar la distribución demográfica de las intoxicaciones actuales, los datos muestran una leve prevalencia en mujeres (56%) frente a los varones (44%). No obstante, el factor más determinante es la edad: el 79% de los casos se agrupa en menores de 40 años. Las poblaciones más vulnerables y con mayor índice de afectación son los niños y adolescentes, concentrando las incidencias más altas en las franjas de 0 a 9 y de 10 a 19 años.

Causas principales y cómo actuar para prevenir

El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que se caracteriza por ser incoloro, inodoro e insípido, lo que impide su detección mediante los sentidos. Se genera a partir de la combustión incompleta de materiales como gas, leña o carbón, un escenario que se vuelve letal cuando ocurre en ambientes cerrados o con ventilación deficiente. Las fuentes de exposición más comunes son los artefactos de calefacción defectuosos, cocinas, hornos y estufas sin el mantenimiento correspondiente.

Ante este escenario de riesgo sanitario, las autoridades reforzaron las medidas de prevención indispensables para evitar tragedias:

  • Revisión profesional: Es fundamental realizar un control anual de todos los artefactos a gas, estufas y calderas, el cual debe ser ejecutado exclusivamente por gasistas matriculados.

  • El color de la llama: La llama de cualquier equipo a gas debe ser siempre de color azul. Si presenta tonalidades amarillas o anaranjadas, es un síntoma directo de mala combustión y debe apagarse de inmediato.

  • Ventilación constante: Mantener siempre una corriente de aire continua en los ambientes calefaccionados, dejando al menos una rendija abierta en puertas o ventanas.

  • Uso correcto de artefactos: Está estrictamente prohibido utilizar hornallas u hornos de cocina para calefaccionar la vivienda. Tampoco se deben usar braseros en espacios cerrados sin ventilación adecuada.

  • Ubicación segura: Los calefones y termotanques no deben instalarse bajo ninguna circunstancia dentro de baños o dormitorios. Además, se deben revisar periódicamente los conductos de evacuación de gases para asegurar que no estén obstruidos.

En caso de presentar síntomas compatibles con la intoxicación —tales como dolor de cabeza punzante, mareos, náuseas, debilidad general o pérdida de conocimiento— se debe actuar con extrema rapidez: abrir puertas y ventanas para ventilar el ambiente, salir inmediatamente al aire libre y acudir de urgencia al centro de salud más cercano.