Drama en PAMI: Pacientes Sin Pañales por Demoras en la Nueva Distribución Domiciliaria
La implementación de un nuevo sistema de distribución domiciliaria de pañales por parte del PAMI ha generado un caos y una profunda preocupación entre los beneficiarios, dejando a pacientes postrados sin insumos esenciales. Juan Andrés Vivallo, residente de Bahía Blanca, denunció públicamente que su esposa, quien padece Parkinson avanzado y se encuentra en cama, lleva un mes sin recibir los pañales que requiere diariamente, a pesar de haber cumplido con todos los trámites exigidos por la obra social.
Vivallo relató que el PAMI modificó el método de entrega, pasando del retiro en farmacias –un sistema que, según él, funcionaba «automáticamente» y sin problemas– a un servicio de reparto a domicilio tercerizado. «En mayo hice el trámite de la dirección y luego lo ratifiqué, pero hace un mes que estoy sin pañales. Todavía no recibo los pañales estando ya a principios de julio», expresó Vivallo, visiblemente afectado.
La interrupción del suministro ha sumido a Vivallo en una odisea de reclamos y frustraciones. «PAMI dice que está tercerizado y que tengo que reclamar al transporte, pero ¿cómo le voy a reclamar a un tercero? Hice el trámite con PAMI, ellos tienen que controlar. No tengo ninguna autoridad sobre la empresa de reparto», amplió, señalando la falta de responsabilidad en la cadena de distribución.
La situación de Vivallo no es un caso aislado. Al acercarse a un depósito donde supuestamente se gestionan los insumos, encontró a otras personas en la misma situación. Además, recibió una revelación inquietante: «La secretaria me dijo que les llegaron pañales de personas que murieron hace cuatro años. Entonces pregunto: ¿por qué no los reparten entre los que sí los necesitamos en vez de devolverlos a Buenos Aires? Además, qué pasa con todos los pañales que no se entregaron a quiénes los necesitaban en junio; porque ahora nos van a traer los de julio y los anteriores qué se hicieron; ¿dónde fueron a parar?», cuestionó Vivallo, exponiendo la ineficiencia y el aparente desmanejo de stock.
Tras múltiples intentos de comunicación con el 138 y oficinas locales sin obtener soluciones, Vivallo logró contactarse con PAMI Central, donde le confirmaron que estaba «en el listado» y le prometieron la entrega entre el 22 y el 30 de junio. Sin embargo, la promesa nunca se concretó. «Los días pasaron y nada. Me dicen que vaya acá, que pregunte allá. Sigo dando vueltas y los pañales no aparecen. Mientras tanto, tengo que seguir comprándolos», lamentó.
La situación representa una carga económica considerable para la familia. «Son entre 18 y 20 mil pesos cada paquete de pañales y tengo cuatro paquetes por mes. Mi señora tiene Parkinson desde los 40, está en la etapa final, en cama. Es un gasto que no estaba contemplado y que tampoco me van a reintegrar», concluyó Vivallo, poniendo en evidencia el impacto directo de las fallas del sistema en la economía familiar y la calidad de vida de los pacientes más vulnerables.


