El fiscal que investiga a Ritondo y los vínculos de su hijo con el núcleo político del diputado

Last Updated: 21 de diciembre de 2025By

La causa por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, avanza lentamente bajo la órbita del fiscal federal Eduardo Taiano. Una investigación periodística reveló que el hijo del fiscal mantiene vínculos societarios y laborales con figuras centrales del entorno político del propio Ritondo, un dato que reaviva el debate sobre posibles conflictos de interés y la necesidad de garantizar la imparcialidad del proceso.

Una causa sensible bajo la lupa

La denuncia contra Cristian Ritondo fue presentada por la diputada nacional Mónica Frade (Coalición Cívica), a partir de una investigación de la periodista Emilia Delfino publicada en elDiarioAR. Allí se detallan inconsistencias patrimoniales y la existencia de sociedades offshore vinculadas a su esposa, Romina Diago. A pesar del impacto político del caso y de la documentación aportada, el expediente permanece prácticamente sin avances sustanciales desde hace más de un año.

 

La investigación está a cargo del fiscal federal Eduardo Taiano, un funcionario con trayectoria en causas de alto perfil. Sin embargo, un nuevo elemento incorporado por el newsletter La Justa, de la abogada y periodista Natalia Volosin, introdujo un factor adicional de controversia: los vínculos de su hijo, Federico Nicolás Taiano, con el círculo íntimo del propio Ritondo.


El rol del hijo del fiscal

Según la reconstrucción periodística, Federico Taiano, de 39 años, inició su carrera en el ámbito judicial y luego ocupó distintos cargos políticos y administrativos estrechamente ligados al ritondismo. Fue asesor en la Legislatura porteña durante la gestión de Ritondo, desempeñó funciones en la Corporación Buenos Aires Sur y ocupó dos direcciones provinciales en el Ministerio de Seguridad bonaerense durante el gobierno de María Eugenia Vidal, cuando Ritondo era el ministro del área.

 

Más recientemente, ya durante la administración de Javier Milei, Federico Taiano se incorporó a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), en un área vinculada a bienes decomisados y patrimonio estatal, un sector considerado sensible por su impacto económico y político.


Sociedades comerciales con dirigentes del entorno PRO

El punto más delicado de la investigación radica en los vínculos comerciales. En marzo de 2022, Federico Taiano constituyó la sociedad “M y C Hermanos SRL” junto a Matías Pantanali, señalado como ahijado político de Ritondo y referente territorial histórico del PRO en el sur de la Ciudad de Buenos Aires. Pantanali se presenta públicamente como amigo cercano del diputado y ha sido parte de su armado político durante años.

Además, Taiano hijo comparte una segunda sociedad con Matías Ranzini, mano derecha histórica de Ritondo y ex jefe del bloque PRO en la Legislatura bonaerense. En 2020 fundaron “RT Consultores y Asociados SRL”, cuyas siglas, según reconoció el propio Federico, responden a los apellidos Ranzini y Taiano. Al año siguiente, el mismo nombre fue replicado en una sociedad registrada en Delaware, Estados Unidos, una jurisdicción conocida por su opacidad societaria, aunque Federico aseguró que la firma no tuvo actividad ni cuentas bancarias y que fue cerrada en 2024.

Imparcialidad y antecedentes

El entramado de relaciones personales, políticas y comerciales vuelve a poner en discusión la figura de Eduardo Taiano como fiscal a cargo de la investigación. El Código Procesal Penal contempla la posibilidad de excusación o recusación cuando existen vínculos que puedan afectar —o aparentar afectar— la imparcialidad de un funcionario judicial.

No es la primera vez que el fiscal enfrenta cuestionamientos de este tipo. Diversas causas de alto impacto político, tanto durante gobiernos anteriores como en la actual administración, han sido señaladas por su lentitud o por decisiones controvertidas. En este contexto, legisladores opositores ya plantearon formalmente la necesidad de que otro fiscal intervenga en la causa Ritondo, para preservar la credibilidad institucional.


Una pregunta abierta

La documentación reunida —actas societarias, registros comerciales y antecedentes laborales— deja planteada una cuestión central para el sistema judicial: ¿puede avanzar con normalidad una investigación por enriquecimiento ilícito cuando el hijo del fiscal mantiene relaciones comerciales con el entorno directo del imputado?

Mientras el expediente continúa sin definiciones, el debate trasciende el caso puntual y vuelve a instalar un reclamo recurrente de la sociedad argentina: transparencia, independencia judicial y garantías de que las investigaciones por corrupción no estén condicionadas por vínculos de poder.