El Insólito «Mundo Milei»: Entre un INADI Judío para el Antisemitismo y el Santuario de Conan en Olivos

Last Updated: 2 de octubre de 2025By

Una agenda inusual del gobierno fusiona la política contra la discriminación con el esoterismo canino en la Quinta Presidencial.

 

La administración del presidente Javier Milei vuelve a estar en el centro de atención mediática, no solo por sus propuestas económicas y políticas, sino por una agenda que oscila entre lo institucional y lo personal, generando un debate sobre las prioridades y el estilo del mandatario. Los recientes anuncios incluyen la promoción de una iniciativa para crear un organismo de lucha contra el antisemitismo con foco judío, a la par de la revelación de la existencia de un museo personal en la Quinta de Olivos dedicado a su difunto perro, Conan, un espacio donde se combinarían el coleccionismo y la «comunicación a través de energías limpias».


 

El INADI y la Lucha Específica contra el Antisemitismo

 

El gobierno nacional estaría impulsando una medida para establecer un organismo especializado en la lucha y castigo del antisemitismo, que funcionaría con una impronta vinculada a la comunidad judía. Esta iniciativa surge en un contexto donde el debate sobre la discriminación y los discursos de odio se mantiene vigente, y donde el propio INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) ha tenido una participación histórica en la prevención y combate de la judeofobia en Argentina.

La propuesta, cuyo formato específico aún se está discutiendo, buscaría reforzar las herramientas del Estado para prevenir y sancionar los actos de discriminación antisemita, considerada la negación de oportunidades o servicios a las personas judías, o la incitación al odio contra ellas. Aunque la existencia de un organismo ya activo como el INADI aborda todas las formas de discriminación, el foco específico en el antisemitismo subraya la intención del Poder Ejecutivo de dar una señal clara de apoyo y compromiso con la seguridad y derechos de la comunidad judía, especialmente en un país con una de las diásporas más grandes del mundo. Esto, además, se enmarca en la visible cercanía del Presidente con las tradiciones y líderes del judaísmo.


 

La «Sala Conan»: Un Santuario en la Residencia Oficial

 

En paralelo a estas medidas de gobierno, el ámbito privado de la residencia presidencial se ha transformado con la creación de la «Sala Conan», un espacio que el Presidente reveló en una entrevista radial. Según el propio mandatario, se trata de una habitación especial en la Quinta de Olivos donde se abstrae y concentra, un verdadero santuario personal en homenaje a su perro, el mastín inglés Conan, fallecido en 2017.

La sala fue acondicionada por la Secretaria General de la Presidencia y hermana del mandatario, Karina Milei, y funciona como un pequeño museo. En este lugar se coleccionan obsequios que los simpatizantes le han hecho al presidente y a su mascota, incluyendo camisetas de fútbol (como las de Messi y Scaloni), estatuillas, cuadros, cascos de la NFL y otros objetos deportivos y artísticos. El nombre fue inspirado por un cuadro de Conan que le regaló un seguidor, el cual ocupa un lugar central en la habitación.

 

Conan, la Clonación y la Conexión Esotérica

 

El vínculo de Milei con Conan es bien conocido, al punto de haberlo considerado su «hijo» y confidente. Tras su muerte en 2017, el Presidente pagó 50.000 dólares a una empresa estadounidense, ViaGen Pets, para clonar al mastín inglés, un proceso que resultó en el nacimiento de cinco cachorros (a los que nombró como economistas liberales, incluyendo un segundo «Conan»).

Lo más llamativo, y que forma parte del relato del Presidente, es la dimensión esotérica que rodea al lugar. La «Sala Conan» no solo es un espacio de memorabilia, sino que, según fuentes cercanas, se concibió para tener «energías limpias» que le permiten a Milei, supuestamente, «comunicarse con el canino a través del más allá». Este aspecto místico, junto a la ya reportada «limpieza energética» que se solicitó para la Quinta de Olivos antes de su mudanza, consolida la percepción de una fuerte influencia de las creencias personales en su entorno más íntimo y gubernamental.

La existencia de la «Sala Conan», por lo tanto, no es solo una anécdota, sino un reflejo del estilo de conducción y la personalidad del Presidente, que mezcla el ejercicio del poder con una serie de convicciones espirituales y un vínculo afectivo inquebrantable con su mascota, a la que considera un hijo.