Escándalo patrimonial: Adorni promete a Karina Milei que no aparecerán nuevas casas

En medio de un creciente escándalo por presunto enriquecimiento ilícito y la aparición de propiedades no declaradas, Manuel Adorni aseguró a la cúpula del Gobierno que las denuncias sobre sus bienes inmuebles han llegado a su fin. Pese a los rumores de apartamiento, Javier y Karina Milei decidieron ratificarlo en su cargo con el objetivo de no ceder terreno ante las críticas de la oposición.

El Gobierno nacional atraviesa horas de tensión interna frente a las recientes denuncias que recaen sobre Manuel Adorni. El funcionario se encuentra en el centro de la escena política debido a una serie de acusaciones por presunto enriquecimiento ilícito, la tenencia de propiedades no declaradas y la realización de viajes controvertidos. En este contexto de máxima exposición, Adorni mantuvo un encuentro clave con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a quien le dio su palabra de que el escrutinio sobre su patrimonio no arrojará nuevas sorpresas.

«Esta es la última», habría sido la frase con la que el funcionario intentó poner un freno a la incertidumbre que rodea su figura. La promesa busca desactivar el impacto negativo que la seguidilla de revelaciones patrimoniales está generando en la imagen de la gestión actual, prometiendo que es materialmente imposible que surjan nuevos inmuebles a su nombre en el corto plazo.

A pesar de la gravedad de las acusaciones y del ruido mediático generado, la postura de la Casa Rosada ha sido la de cerrar filas. Fuentes oficiales confirmaron que tanto el presidente Javier Milei como su hermana Karina consideran fundamental mantener a Adorni en su puesto. Durante diversas reuniones internas desarrolladas en las últimas horas, el jefe de Estado ratificó su absoluta confianza en él. De hecho, se espera que en los próximos días ambos compartan actividades públicas para enviar un mensaje contundente de unidad hacia adentro y afuera del espacio político. «Adorni está firme en su cargo, de eso no hay lugar a dudas», aseguraron desde el entorno presidencial.

La decisión de sostenerlo no estuvo exenta de debates. En el transcurso de la semana, cobraron fuerza los rumores sobre un inminente reemplazo. El nombre de Antonio Aracre, ex CEO de Syngenta, circuló como la principal alternativa para ocupar el rol de vocero o incluso asumir responsabilidades mayores en la Jefatura de Gabinete. Esta posibilidad fue analizada detenidamente por Karina Milei, evaluando los costos y beneficios de un cambio en el equipo en este momento de la gestión.

Sin embargo, la cúpula gubernamental finalmente descartó el recambio, basándose en un cálculo estrictamente político. Según trascendió desde los pasillos de Balcarce 50, la lectura oficial es que desplazar a Adorni en medio de la tormenta mediática sería interpretado como un signo de debilidad institucional. «Echarlo significaría darles la razón a la oposición, y eso no es una opción», concluyeron las fuentes consultadas, dejando en claro que la estrategia del Gobierno será resistir las embestidas y apostar al desgaste de las denuncias, confiando en la promesa del funcionario de que el escándalo ha tocado su techo.