Falsas denuncias de violencia de género ¿Por qué son un gris para la política?
Cuando un problema social no está en la agenda de quienes deben llevar soluciones a los ciudadanos afectados.
El flagelo de las falsas denuncias de violencia de género no está en la agenda política, ni en los debates o entrevistas con los candidatos a estas elecciones. Es un tema relevante, porque afecta a miles y miles de ciudadanos y su entorno. Pero, pese a las manifestaciones públicas de los afectados, pocos son los dirigentes que se han involucrado en la causa. No podemos entonces decir que sea un problema para la sociedad si entendemos que la política que la representa, no habla de la endemia social de las falsas denuncias de violencia de género.
Algunos representantes de partidos políticos de la oposición han dado datos preocupantes. Un ejemplo son los privados de su libertad en proceso de investigación. Sucedió en pleno parlamento en Mendoza con el diputado Gustavo Cairo y en Santa Fe con el senador Lisandro Enrico. Ambos marcaron una alerta en la cantidad de presos por delitos sexuales sin condena. Lo propio hace y reclama a organizaciones y al estado la diputada de CABA Lucia Montenegro o la Senadora Carolina Losada con un proyecto de ley en el senado.
Sin embargo, se cree que la falsa denuncia es una moda impulsada por las ideologías de género que instalaron el #yotecreo en la sociedad, como una ley, que nos obliga a dar por cierto un relato, solo por el hecho de ser mujeres. No es erróneo pensar que este síndrome haya crecido exponencialmente en los últimos años, dado que las redes y medios lo instalaron a diario. Pautas del estado en donde todo el tiempo vemos donde debemos llamar “si sos o conoces una víctima de abuso” hace pensar que, en Argentina, estos hechos suceden como con el delito de robo.
Pero las falsas denuncias de violencia de genero vienen mucho antes de que incluso se llamase “violencia de género”
Ya en el 2002 Marta Albarracín publicó un informe donde explicaba, luego de una investigación realizada y publicada en el Conicet, que de cada 3 casos en separaciones conflictivas en Argentina 2 incluían falsas denuncias de violencia doméstica. En ese año, como ahora, quienes empatizan con las falsas denuncias pueden haber estado afectados de manera directa o indirecta. No se sabe cuáles fueron los motivos que llevaron a la Dra. Albarracín a realizar esta investigación, en base a entrevistas, pero el resultado fue contundente.
Si en el 2002 ya existe una investigación sobre falsas acusaciones, ¿desde cuándo afectan las aberrantes mentiras a los ciudadanos?
En una charla reciente con un afectado quien resolvió su situación procesal hace más de 15 años, comenta que en su caso fue un perito quien sugirió a su ex que lo denunciara por violencia para obtener mayores beneficios económicos en la separación. Esa causa que llevo más de 10 años para resolver, afectó no solo su psiquis personal, sino que menoscabo profundamente la psiquis también de sus hijos, que debieron convivir con el proceso judicial a la par del denunciado. Al día de hoy, ya adultos, aún sufren problemas en sus relaciones personales y con el entorno social. Sin ahondar en los daños, transmitió que la depresión es un perjuicio que aun llevan consigo sus hijos, entre otras consecuencias.
¿Pero quienes iniciaron en la condena a los hombres violentos en la justicia?
Quizás uno de ellos pudo haber sido Jorge Corsi. Un profesor titular de Psicoterapias Breves, Facultad de Humanidades, Universidad de Palermo; supervisor general del Centro Integral de Salud Psicológica y miembro fundador y fue presidente de la Asociación Argentina de Prevención de la Violencia Familiar. Dictaba cursos de violencia familiar, como debían enfrentarse, qué debía hacerse ante las denuncias de la madre a un padre violento. Fue el perito de innumerables abogados en casos de relevancia. Se especializó en el estudio de los hombres que ejercen violencia sobre sus parejas. Dictaba cursos de “La construcción del género masculino y la violencia” hasta el 2008. Incluso hizo una “Guía de la mujer maltratada” e instalo la “violación en el matrimonio”. Sin ponerle nombre hablaba de las falsas denuncias realizadas por mujeres vengativas.
http://biblio.juschubut.gov.ar/pergamo/cgi-bin/pgopac.cgi.exe?VDOC=2.4694&n=Violencia-familiar-una-mirada-interdisciplinaria-sobre-un-grave-problema-social
Hablaba de la violencia de los hombres contra las mujeres desde sus charlas en “Fundación Mujeres” Aun aparecen sus textos en el poder judicial de Chubut publicado en 1994.
Luego fue condenado por pornografía infantil, abuso de menores, y participe de una red de pedofilia. Uno de los negocios más millonarios que se conoce es la trata de menores. Privado de su libertad Corsi solicito que su abogado Roberto Castro y Juan Pablo Gallego, lo asistan. también pidió que lo asista su amigo personal el Psiquiatra Enrique Oscar Stola, especialista en la materia de abuso y terapeuta de los niños abusado por el padre Grassi. Logro una condena de apenas 3 años y hoy se encuentra en libertad. (https://carlosarteche.wordpress.com/)
Para ese entonces Enrique Stola, amigo personal de Jorge Corsi ya colaboraba como hoy en día con innumerables casos de abuso y organizaciones. El resonado caso de Thelma Fardin o Andrea Vázquez. Se publicó recientemente en un medio de Chaco cómo, este perito, reconoció haber realizado un informe sin conocer el caso. Pese a que desde el 2008 se pone en duda su título profesional (https://carlosarteche.wordpress.com) El caso Cielo de Chaco, está actualmente en proceso de investigación por denuncias de abuso sexual hacia la menor, su padre y abuelos aducen ser víctimas de falsas denuncias
https://infoqom.com.ar/index.php/mas/judiciales/23548-video-el-psiquiatra-enrique-stola-admitio-que-opino-sobre-el-caso-de-la-nina-cielo-sin-leer-el-expediente
Sin tener certezas se puede ver que posiblemente las falsas denuncias vienen desde antes del año 1994. Que ya existían abogados y peritos que opinaban de su inexistencia, con casos que resultaron falsas denuncias. Y alguien descubrió que ante una denuncia aberrante que daña inconmensurablemente el buen nombre y honor, se pueden obtener mayores beneficios económicos en una separación conflictiva.
¿Podríamos inferir, también, que los letrados y peritos sugieren este tipo de acción, ya que saben, no tienen consecuencias relevantes para las denunciantes y los beneficios pueden ser mayores a las consecuencias? O por lo menos eso es lo que creen.
En el año 2014 el documental “Borrando a papa” muestra como las mentiras afectan no solo a los denunciados eliminándolos de la vida de sus hijos, sino a demás a sus hijos. En el documental se menciona a Enrique Stola. Hace 2 años la organización Infancia Compartida publico los cortos documentales de “Atrapados” que muestran como, hijos famosos, como la actriz Cecilia Dopazo, el actor Damián de Santos, el periodista Gastón Recondo, cuentan cómo vivieron y aún viven esas historias como si fueran ayer, teniendo hoy 45 años o más. Deja en manifiesto que las falsas denuncias tienen una historia que va mucho más allá de lo que creemos en la actualidad y que sus daños aun no fueron materia de investigación.
https://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/borrando-papa-el-documental-mas-polemico-prohibido-por-la-justicia/
Recientemente IC compartió un informe, realizado por su organización y en colaboración con otras organizaciones, de la posible cantidad de menores que están impedidos de contacto con uno de sus progenitores y el 50% de su familia de sangre. El número es alarmante, considerando que un alto porcentaje de estos casos están afectados directamente por una falsa denuncia de algún tipo de violencia. Posiblemente más de 600.000 niños están impedidos de contacto. No existe un informe oficial desde la Defensoría de Niñez y Adolescencia. Por otro lado, los niños víctimas de falsas denuncias, que no están afectados por impedimento, pero si por las denuncias a sus progenitores, tampoco son materia de análisis.
https://infanciacompartida.org/estadisticas/ en el marco del próximo 20 de Noviembre por los derechos de la infancia.
Entonces, ¿porque la política en estos años, ni aun ahora, les da la atención y penas que merecen las falsas denuncias de violencia doméstica o de género? Además, confirmamos de manera categórica, con experiencias personales de los propios participes, como afecta a los menores inconmensurablemente
En los últimos años, con la nueva “ola del feminismo”, se profundizo esta seudo “protección” a la mujer y a su relato, de la mano de un feminismo radical donde, pretendiendo imponer que la mujer no miente, debían creer en su palabra sin mediar dudas. No importa el ámbito en el que se haya dado la denuncia, la mujer no miente. Fue cuando inicio un raid delictivo de denunciantes alrededor del mundo. Sin identificar verdaderas o falsas víctimas, las denuncias de abuso o acoso invadieron las redes, portales y medios de comunicación masivas. No de la misma manera, cuando estas denuncias, demuestran ser falsas, incongruentes o inconsistentes.
Poner en duda una voz de mujer denunciando delitos sexuales aberrantes, es un delito aun peor. Aunque con menor intensidad por las nuevas organizaciones que piden una correcta investigación e igualdad ente la ley. Miles de reconocidos profesionales de ámbitos diversos pasaron a ser de ídolos a psicópatas capaces de las peores y monstruosos actos sexuales. Este raid tuvo un inicio, con el #MeToo
2016 – https://www.anticorrupcion.eu
Los casos del 2018 en adelante se multiplicaron de manera exponencial, era diario la noticia de nuevas denuncias de abuso sexual alrededor del mundo. Y Argentina no estaba exenta. Los informes publicados en su momento por el Ministerio de Seguridad como violencia doméstica, dejaron de publicarse desde la aparición del ministerio de la mujer. El Ultimo del año 2020, marcaba un alza marcado de las denuncias.
Quizás uno de los más relevantes de los casos en el ámbito político, fue el del Senador de Chubut candidato a Gobernador, el Dr Marino, hoy sobreseído. Excluido de todo ámbito político, luego de sufrir falsas denuncias en el 2018, que en 2019 cerró definitivamente. El senador perdió no solo su candidatura a gobernador, sino además su honor, el daño a su vida y entorno familiar que al día de hoy sigue presente. No hay certezas, pero tampoco dudas, de que la denuncia a un candidato que gozaba de grandes chances de ganar la gobernación de Chubut, tenía como objetivo quitarlo de la carrera, y lo lograron. Podemos también mencionar al Dr. Eduardo Cáceres que en 2019 fue denunciado por quien luego ocupo su banca en la cámara de diputados. Sobreseído en 2022.
El 99% de los sobreseídos, podrían, pero no accionan judicialmente contra las denunciantes. Fueron procesos tan dañinos en su honor y psiquis que prefieren olvidar y no volver a revivir el proceso. Lo que también propicia la ejecución de las falsas denuncias. Pocos son los que inician acciones civiles o penales. Otros llegan a quitarse la vida.
En términos legales podríamos entender por qué ya que las sanciones o resarcimientos son insignificantes. Ni siquiera son un aliciente a su honor o la de su familia, ya que ellos también terminan siendo tan afectados como los propios denunciados.
El código penal argentino tiene la calificación de falsas denuncias, pero aplica a documentos, seguros o robo, no al daño del honor y buen nombre de las personas. Por eso existe un proyecto de ley que se presentó el 23 de Mayo de 2023 en el Senado Argentino sobre los delitos contra el honor en la modificación del articulo 117 y de los artículos 246/7 sobre falsas denuncias de violencia de genero.
El miedo y la vergüenza son uno de los principales motivos por los cuelas los afectados y sus familias o cercanos no salen a hablar. Es una causa que oculta, “no te están denunciando por robo, te denuncian por abusar, no querés salir a contar y explicar porque alguien te va a señalar, y si es por tus hijos peor” dice uno de los entrevistados. El miedo al escrache o al qué dirán, la exposición y el temor a ser señalado, es una de las causas por las que la sociedad aun tampoco toma conciencia de cuantos son los afectados y la gran cantidad de ciudadanos de bien que están dañados por este flagelo.
Cuando se descubre que las falsas denuncias pueden ser un arma para desaparecer, quitar, o cancelar a alguien, empezaron a ser un arma letal, tanto para el denunciado, sus hijos, su familia, su entorno laboral, profesional, personal o político. Pero pese a la cantidad de afectados y ámbitos en donde se aplican las Falsas Denuncias de violencia de género, siguen sin tener la atención, preocupación y ocupación de la política argentina desde hace más de 40 años.
En el marco de la concientización de la cantidad de casos a nivel nacional estas son las campañas en change.org
Andrea R. Guacci










