La paradoja de Blondel: De borrado en Boca a la Copa Potrero
Lucas Blondel, lateral derecho de Boca Juniors, vive una realidad paralela: mientras el plantel se prepara para los octavos de final del Torneo Clausura, él es un jugador totalmente marginado por el DT Claudio Úbeda. En un llamativo reflejo de su ostracismo deportivo, Blondel aprovechó el día libre para asistir a la mediática Copa Potrero, el torneo amateur organizado por el Kun Agüero, aunque no fue por motivos futbolísticos, sino para acompañar a su pareja, la periodista Morena Beltrán. Su situación es compleja: hace casi seis meses que no suma minutos en la Primera División.
El plantel de Boca Juniors disfrutó de un lunes de descanso luego de la victoria ante Tigre, un respiro necesario antes de enfocarse en el decisivo cruce de octavos de final del Torneo Clausura contra Talleres. Sin embargo, no todos los jugadores vivieron la jornada con la misma tranquilidad.
Uno de los que optó por una aparición pública inesperada fue Lucas Blondel, el lateral derecho que atraviesa una severa marginación bajo la dirección técnica de Claudio Úbeda. El jugador se acercó al Club Municipal Lionel Messi de Presidente Derqui para presenciar en persona la Copa Potrero, el certamen de fútbol 7 que nuclea a figuras y se realiza bajo la organización de Sergio “Kun” Agüero.
La imagen de Blondel en un evento de alta exposición generó sorpresa, considerando su nula participación en el campo de juego de Boca. Sin embargo, la razón de su presencia fue netamente personal y de apoyo: el futbolista fue exclusivamente para acompañar a su pareja, la reconocida periodista deportiva Morena Beltrán, quien se encontraba trabajando en el evento. Fue la propia Beltrán la encargada de compartir la imagen del lateral «haciéndole el aguante».
Un borrado de Primera con pasado de Selección
La aparición de Blondel en la Copa Potrero es un símbolo de su dolorosa realidad deportiva actual en Boca. El defensor se encuentra tercero en la consideración interna por el puesto de lateral derecho, por detrás de Luis Advíncula (titular habitual) y el juvenil Juan Barinaga. El cuerpo técnico de Úbeda directamente no lo tiene en cuenta.
Este ostracismo contrasta notablemente con su pasado reciente. En sus momentos de continuidad en el club, Blondel llegó a estar en la órbita de la Selección de Suiza, e incluso participó en el Mundial de Clubes con el plantel xeneize, aunque sin sumar minutos en ese torneo.
Su último partido oficial con la camiseta de Boca en Primera División fue el pasado 19 de mayo, en la derrota 1 a 0 ante Independiente por los cuartos de final del Torneo Apertura. Desde entonces, la falta de participación fue casi absoluta. Apenas fue convocado en tres de los dieciséis compromisos que Boca disputó en el actual Clausura.
Ante esta evidente falta de rodaje en el equipo principal, el marcador de punta fue autorizado por el club para jugar partidos con el equipo de Reserva, una medida que si bien busca mantenerlo en ritmo competitivo, subraya su relegación de la máxima categoría.
El reencuentro y el foco en el Clausura
Mientras Blondel vive su realidad periférica, el plantel de Boca se reencontró este martes en el predio de Ezeiza para volver a los entrenamientos. El foco está puesto en el crucial enfrentamiento por los octavos de final del Torneo Clausura, que se jugará contra Talleres de Córdoba. Si bien la confirmación oficial del día y horario aún se espera, todo indica que el compromiso se disputará el próximo domingo en La Bombonera.
Para Blondel, el futuro inmediato es incierto. Su alta cotización, sumada a su escaso rodaje, podría hacerlo candidato a buscar nuevos horizontes en el próximo mercado de pases si la situación bajo el mando de Úbeda no se revierte. Por ahora, su actividad se limita a los entrenamientos, los partidos en Reserva y las apariciones públicas como acompañante, lejos del brillo de la Primera División.

