La perspectiva de género en el poder judicial y la injusticia inversa
La justicia con un principio de honradez y equidad, opacada por la desigualdad
En los últimos años, el Poder Judicial ha comenzado a incluir la «perspectiva de género» como un criterio clave en las convocatorias para puestos laborales. Esta tendencia busca asegurar que los funcionarios judiciales comprendan y apliquen principios de igualdad de género en sus decisiones y acciones, la cual nunca debió de haber estado en duda si la justica es igualitaria y justa. La justicia es el Principio moral que lleva a determinar que todos deben vivir honestamente, con derecho razón y equidad.
La incorporación de esta perspectiva tenía como objetivo abordar y corregir las desigualdades históricas y estructurales que afectan a las mujeres y otros grupos marginados. ¿Pero, en lo que refiere a la Justicia y sus ámbitos del estado?
Requisito de cargo como “principal competencia” en el Poder Judicial de Paraguay. Fuente @falsofeminismo on twitter
La perspectiva de género en el ámbito judicial se refiere a la consideración de cómo las normas y decisiones pueden afectar de manera diferente a hombres y mujeres. Esto implica un análisis crítico de las leyes, procedimientos y prácticas judiciales para asegurar que no perpetúen discriminación o desigualdades. Lo que lleva hoy a la justicia a tomar por ejemplo una denuncia como cierta, un relato como prueba, una revictimización como argumento a no presentarse a pericias o declaraciones, por parte exclusivamente de las mujeres que denuncian a hombres
Sin embargo, la inclusión de la perspectiva de género ha generado un intenso debate. Algunos críticos argumentan que la radicalización de esta ideología puede socavar la imparcialidad del sistema judicial. Sostienen que enfatizar demasiado la perspectiva de género podría llevar a decisiones sesgadas, favoreciendo injustamente a un género sobre otro y comprometiendo los principios de igualdad y justicia.
Los ministerios de familia y penales son áreas donde la perspectiva de género ha tenido un impacto significativo. En casos de violencia doméstica y abuso, una comprensión profunda de las dinámicas de género puede ser crucial para proteger a las víctimas y asegurar justicia.
No obstante, existe preocupación de que una interpretación excesivamente radical pueda influir en los veredictos y sentencias, afectando la percepción de justicia imparcial y la principal perspectiva, que es la de infancia, ante separaciones conflictivas, donde intervienen denuncias, muchas veces falsas. En cuestión de protección del menor la primera decisión judicial es otorgar la protección de los menores involucrados a la madre y privar de contacto inmediato al padre sin ninguna investigación previa ni seguimiento del estado físico y psíquico de los menores durante el proceso.
La ausencia obligatoria de cruce de información entre los juzgados de familia y penales provocan aún más la dilación de la revinculación de la parte denunciada con sus primogénitos, cuando en la resolución penal se confirma la falsedad de la denuncia. Esta ausencia de cruce de información puede provocar que los hijos pierden el contacto con los padres duran años hasta que el juzgado de familia lo revea. Además de la ausencia de denuncias contra los funcionarios judiciales intervinientes, necesaria para focalizar el conflicto que lleva a la obligatoriedad de intervención de los órganos de control. Sin denuncia no existe problema, pero los casos se cuentan de a miles y miles. Desconocer cuantos menores se encuentran judicializados en Argentina es una deuda pendiente, por parte del estado, con la infancia, para poder llevar soluciones a corto plazo que no afecten de manera profunda su entorno saludable y psicológico.
En aquellas cuestiones penales agravadas de género, la privación de la libertad está avalada por la perspectiva y argumentada por el convenio Belem Do Pará, del que forma parte argentina. Este acuerdo y esta perspectiva habilita a fiscales a privar de su libertad a los denunciados, sin pruebas ni testigos, considerar a la denunciante víctima, incluso sin investigación, y mantener este procedimiento que atenta contra los DDHH de los ciudadanos, hasta 3 años. “Este acuerdo por la violencia contra la mujer condena una ofensa a la dignidad humana y una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres. Establecer procedimientos legales justos y eficaces para la mujer”
https://www.reconquistahoy.com/62011-en-audiencia-publica-y-delante-de-una-victima-de-abusos-sexuales-un-juez-penal-defenestro-a-fiscales-de-reconquista-y-libero-un-preso
En disputas de custodia, la perspectiva de género puede ser crucial para asegurar que se consideren adecuadamente las situaciones de violencia o abuso. Sin embargo, algunos argumentan que una aplicación desequilibrada podría resultar en decisiones que no necesariamente reflejen el mejor interés del niño.
En el ámbito penal, la formación en género puede ayudar a los jueces a comprender mejor los contextos de violencia de género. Aun así, hay preocupaciones de que esto pueda llevar a privaciones y sentencias que no sean equitativas si la perspectiva de género se aplica de manera desproporcionada.
https://www.oas.org/es/cidh/mandato/Basicos/13.CONVENCION.BELEN%20DO%20PARA.pdf
La inclusión de la perspectiva de género en las convocatorias del Poder Judicial es un paso importante hacia la igualdad y justicia. No obstante, es crucial que esta inclusión se maneje con equilibrio y cuidado, para evitar cualquier tipo de sesgo que pueda comprometer los principios fundamentales del sistema judicial. La formación y sensibilización en género deben complementarse con un compromiso firme con la imparcialidad y la justicia para todos los individuos, independientemente de su género.
Y principalmente la protección de las verdaderas víctimas, ya que la perspectiva mal aplicada genera una injusticia inversa.
Este último martes 18 de Junio un grupo de madres, hijas, esposas empezaron una ronda de concientización sobre esta problemática bajo el lema “Desaparecidos por dictadura de Genero” y llevaran esta acción en Plaza de Mayo todos los martes nucleadas por el Frente de Mujeres Argentinas contra las falsas denuncias.
Andrea R. Guacci







Lamentablemente hay uno de estos personajes a los que yo llamo «mami parásito» cerca de mi círculo familiar y la Justicia está muy contaminada por la ideología de género.
Sin dudas hay que penar a las falsas denunciantes. MENTIR no puede ser gratis. #BastaDeJusticiaIdeologizada. BASTA.!
Cualquier mujer acusa sin pruebas, el hombre, con mil a favor, y testigos. Pero nada le vale, el juez Gonzalo Rúa, le cree porque ella lo dice. Daño irreparable, pérdida de estatus laboral, rechazo, culpable sin pruebas. Te arruinan!