Lilia Lemoine defendió la gestión de Milei con una publicación en lencería y cruzó a sus críticos
La diputada nacional utilizó sus redes sociales para respaldar al presidente frente a las recientes denuncias por corrupción. Con un mensaje desafiante, sostuvo que no tiene vínculos afectivos que puedan ser usados para extorsionarla y cuestionó la moralidad de la dirigencia política opositora.
En un fin de semana marcado por la contraofensiva comunicacional del sector libertario, la diputada nacional Lilia Lemoine volvió a situarse en el centro de la escena mediática. Ante las acusaciones de corrupción que salpican al entorno del presidente Javier Milei —específicamente por el caso $LIBRA y los cuestionamientos sobre los vuelos de Manuel Adorni—, la legisladora optó por una estrategia de defensa poco convencional: una fotografía en lencería acompañada de un fuerte descargo personal.
El desafío en redes sociales
A través de su plataforma predilecta, Lemoine publicó una imagen donde se la ve con una peluca colorada y lencería amarilla, en una estética que remite al cosplay, actividad por la cual era conocida antes de su incursión en la política. Sin embargo, el foco estuvo puesto en el texto que acompañó la imagen, donde la diputada buscó blindarse ante posibles ataques a su vida privada.
«A ver si entienden… yo QUIERO que se metan conmigo. Yo no tengo familia… No tengo pareja hace mucho. Y mi caniche falleció en 2025», sentenció la legisladora. Con estas palabras, Lemoine argumentó que carece de puntos vulnerables o afectos con los que se la pueda «extorsionar», desafiando abiertamente a sus detractores a intentar desestabilizarla a través de su pasado o su imagen.
La publicación no pasó desapercibida, alcanzando rápidamente las 180 mil visualizaciones y generando miles de interacciones, un volumen de tráfico que la propia diputada celebró con ironía.
Cruce con el periodismo y debate sobre la moral
La repercusión de la foto derivó en un duro intercambio con sectores de la prensa. Desde el medio El Destape, calificaron la acción como una «pornificación de la política». Lemoine respondió apelando a una conocida leyenda urbana sobre el fallecido periodista Juan Castro, vinculándolo con supuestas represalias políticas del pasado, una afirmación que ha sido desmentida históricamente pero que la diputada reflotó para contraatacar.
Asimismo, ante las críticas de usuarios que tildaron su conducta de «indigna», la referente de La Libertad Avanza realizó una comparación entre su estética y los escándalos de corrupción de gestiones anteriores. «¿Saben qué es inmoral?», cuestionó, enumerando casos como el de José López y los bolsos con dólares, o las denuncias de violencia de género contra el expresidente Alberto Fernández. Para Lemoine, el hecho de que una mujer pose en lencería en 2026 genere más indignación que la corrupción estructural es un signo de «decadencia moral».
Críticas a Midachi y reflexión sobre la posverdad
La actividad de la diputada no se limitó a su defensa personal. También cargó contra el grupo humorístico Midachi, tras su reciente aparición con Mirtha Legrand. Lemoine sugirió que el reencuentro del trío, facilitado por el pastor Dante Gebel, es una operación de posicionamiento político de cara a las elecciones de 2027, calificándolo como un «fraude» para los adultos mayores.
Finalmente, cerró su intervención con una reflexión sobre las operaciones de «posverdad». Según su visión, los medios de comunicación suelen instalar relatos con mayor rapidez de la que actúa la justicia, logrando dañar la reputación de los funcionarios antes de que se dicte una sentencia de inocencia. «Publican sarasa y humo para convencer a la opinión pública», concluyó.


