Incorporar el alimento a la dieta aporta grandes beneficios por su alto valor nutricional, pero es clave prepararlo de cierta forma para maximizar sus nutrientes
El huevo es considerado como un “superalimento” en el mundo de la nutrición por aportar todos los aminoácidos esenciales necesarios para mantener saludable el cuerpo. Además, brinda grandes cantidades de proteínas, carbohidratos y grasas, macronutrientes claves para la formación y regeneración de tejidos.
Al ser un alimento tan versátil, existen diversas formas de ser preparado. Sin embargo, su cocción puede influir en la conservación de sus nutrientes.
¿Cuál es la mejor forma de cocinar el huevo para aprovechar todos sus nutrientes?
Según su forma de cocción, los huevos pueden aportar mayor o menor cantidad de grasas y calorías. Las principales formas de cocina son las siguientes:
Huevo duro o poché: es la forma más saludable, ya que se prepara en agua sin agregar grasas como aceites. Además, la cáscara protege la yema y la clara, lo que ayuda a mantener mayor cantidad de sus nutrientes.
Huevos revueltos: el contenido, al estar en contacto directo con el calor, puede perder algunos nutrientes. Se aconseja utilizar aceites de buena calidad como el de oliva para combinar un buen sabor y un alto valor nutricional.
Huevo frito: esta cocción es la menor recomendada porque requiere de grandes cantidades de aceite y una lata temperatura, lo que incrementa la cantidad de grasas que se ingieren.
¿Cómo sumar el huevo a la dieta del día a día?
El alimento destaca por su versatilidad a la hora de ser consumido, las principales comidas en las que se puede sumar son:
En ensaladas
En omelettes
Sobre tostadas integrales con palta
En tortillas, como la de papa
En huevos rellenos
En un wok de verduras
En preparaciones como revuelto gramajo
En sopas y guisos.
¿Cuáles son los beneficios de comer huevo?
Por su alto perfil nutricional, el huevo es uno de los mejores alimentos para consumir de forma diaria. Sus principales beneficios son: