Sesquicentenario: Freno por baches provocó un choque en cadena
Un accidente de tránsito tuvo lugar el sábado por la noche en la intersección de Ex Camino Sesquicentenario y calle Ayacucho, Bahía Blanca, cuando un vehículo debió frenar bruscamente a causa de los baches en la calzada, siendo impactado por otro rodado que circulaba por detrás. La colisión, ocurrida cerca de las 21:20, puso nuevamente en evidencia el peligro que genera el deterioro de la infraestructura vial en un punto neurálgico del tránsito local y portuario. A pesar del impacto, afortunadamente no se registraron heridos.
El estado de la infraestructura vial en Bahía Blanca volvió a ser la causa principal de un accidente de tránsito ocurrido durante la noche del sábado. Cerca de las 21:20, en la intersección de Ex Camino Sesquicentenario y calle Ayacucho, dos vehículos protagonizaron una colisión por alcance que, si bien no dejó heridos, encendió las alarmas sobre los riesgos que implica circular por algunas de las arterias más importantes de la ciudad.
El siniestro se desencadenó cuando una camioneta Foton, conducida por Cristian Zárate (48), quien viajaba acompañado por Natalia Chacón (40), debió realizar una maniobra de frenado brusco e imprevisto para evitar caer en uno de los numerosos baches que deterioran la calzada de la ex Ruta 3. Detrás de la Foton circulaba una combi perteneciente a la empresa KDH S.R.L., manejada por Luis Alonso (38), quien, a pesar de las condiciones de visibilidad y las precauciones, no pudo detener la marcha a tiempo y terminó impactando el vehículo que lo precedía.
Baches crónicos: La causa de fondo en una vía vital
El Ex Camino Sesquicentenario no es una calle secundaria; se trata de una vía fundamental que conecta el centro de Bahía Blanca con el Polo Petroquímico y la localidad de General Cerri, soportando un alto volumen de tránsito pesado y liviano a diario. Por su carácter de ruta de conexión clave, su deterioro afecta la seguridad y la logística de la región.
Expertos en seguridad vial y usuarios habituales de la ruta señalan que los baches en esta arteria han pasado de ser un problema ocasional a una condición crónica que obliga a los conductores a realizar esquives y frenadas peligrosas, especialmente en horario nocturno, cuando la iluminación deficiente se suma a la dificultad de detectar los pozos a tiempo.
El accidente de este sábado es una consecuencia directa de esta desidia en el mantenimiento vial. Aunque el incidente fue de menor gravedad, la presencia de baches representa un riesgo permanente para siniestros con consecuencias mucho más serias, alterando el flujo normal del tránsito y elevando el costo operativo para el transporte de cargas y pasajeros.
Protocolo de seguridad y ausencia de heridos graves
Tras el choque, el lugar fue rápidamente asistido por un amplio despliegue de los servicios de emergencia, incluyendo personal policial, una ambulancia, agentes de Defensa Civil, Bomberos Voluntarios de General Cerri y la Dirección de Tránsito.
Se aplicó el protocolo de rigor para este tipo de siniestros. Ambos conductores fueron sometidos a la prueba de alcoholemia, arrojando resultados negativos, y se verificó que la documentación de ambos vehículos estuviera en regla.
Afortunadamente, y a pesar de la intensidad del impacto por alcance, ni Zárate ni Chacón ni Alonso requirieron traslado médico, registrándose solamente daños materiales. Las partes involucradas acordaron resolver la situación a través de sus respectivas compañías de seguros, un desenlace que, si bien es habitual, no resuelve el problema de fondo.
El costo de la desidia vial: Seguro y prevención
La rápida resolución del conflicto entre privados mediante los seguros mitiga el impacto económico inmediato, pero subraya el costo que la mala infraestructura impone a la comunidad. Accidentes como este se replican constantemente, obligando a los conductores a asumir costos de franquicias y demoras innecesarias.
La reiterada ocurrencia de siniestros atribuibles al mal estado de la calzada en el Sesquicentenario y otras rutas clave de la región mantiene vigente el reclamo ciudadano y empresarial por un plan de mantenimiento vial integral y sostenido por parte de las autoridades competentes, poniendo el foco en la prevención para evitar que un bache derive en una tragedia.


