Tamara Báez explotó contra una seguidora por burlas sobre su cuerpo: “¿No tenés vida?”
El conflicto se desató luego de que Tamara contara a sus seguidores que se había sometido a un levantamiento de glúteos brasileño.

La influencer Tamara Báez volvió a ser tendencia en redes sociales tras denunciar el hostigamiento constante de una seguidora que la agrede desde hace casi un año por su aspecto físico. Cansada de los comentarios negativos y las burlas sobre su cuerpo, la ex pareja de L-Gante decidió exponer públicamente los mensajes en sus historias de Instagram, acompañados de un fuerte descargo. “¿Qué le hice yo para ser tan asco de persona? ¿Qué le pasa? ¿Nunca vio a una persona gorda, como dice ella todo el tiempo? ¿No tenés vida? Enferma”, escribió indignada, dejando en evidencia el nivel de violencia que sigue recibiendo en redes.
El conflicto se desató luego de que Tamara contara a sus seguidores que se había sometido a un levantamiento de glúteos brasileño (BBL), una intervención estética que marcó para ella un paso más en su proceso de bienestar físico y emocional. Sin embargo, lejos de recibir apoyo, la influencer fue blanco de ataques. La usuaria en cuestión la insultó con frases como “bastante gorda la desagradecida” o “adelgazá asquerosa”, lo que llevó a Tamara a poner un límite: “Voy a empezar a escrachar a todas las forr… criticonas (como hacía antes)”, advirtió.
En paralelo a esta exposición pública, Báez compartió detalles sobre su lucha contra el hipotiroidismo, enfermedad que le fue diagnosticada tras el nacimiento de su hija Jamaica. “Estoy medicada hace dos meses y de por vida, no me queda otra”, explicó meses atrás, contando cómo el tratamiento la ayudó a sentirse mejor y a reducir la hinchazón facial. Su testimonio, lejos de buscar lástima, apuntó a concientizar sobre la salud y la autoaceptación, mostrando que la estética y el bienestar pueden ir de la mano cuando hay un trasfondo médico y emocional.
Tamara también habló abiertamente sobre el procedimiento estético, detallando que el BBL consiste en extraer grasa localizada del abdomen o la cintura para transferirla a los glúteos, logrando una silueta más armónica. Aunque reconoció que el postoperatorio fue incómodo por la faja compresiva, destacó los resultados positivos y la mejora en su autoestima. Con su característica transparencia, la joven de General Rodríguez insistió en que su decisión fue personal y ligada al deseo de sentirse bien, no a cumplir con estándares ajenos.
A través de su testimonio, Tamara Báez dejó un mensaje contundente contra el odio en redes sociales y la cultura del body shaming. Sin victimizarse, eligió responder con humor y firmeza, recordando a sus seguidores que cada persona transita su propio camino hacia la aceptación y que la salud mental y física valen más que cualquier crítica anónima. Su historia volvió a abrir el debate sobre los límites de la exposición digital y la importancia de empatizar con quienes deciden mostrarse tal cual son.




