Escándalo en la Policía de Perú: tres agentes quedaron bajo investigación tras un violento episodio en un hotel alojamiento

Last Updated: 2 de febrero de 2026By

Dos mujeres policías y un agente varón de la Policía Nacional del Perú protagonizaron un altercado con gritos, forcejeos y corridas en un alojamiento transitorio de Ayacucho. El hecho derivó en la intervención de Asuntos Internos y la apertura de un sumario administrativo.


Un grave episodio protagonizado por integrantes de la Policía Nacional del Perú (PNP) desató un escándalo institucional en la ciudad de Ayacucho. Tres efectivos —dos mujeres y un hombre— quedaron bajo investigación luego de un violento incidente ocurrido en un hotel alojamiento, que incluyó disturbios, persecuciones internas y la intervención de otros policías de la misma fuerza.

El hecho se registró luego de que los tres agentes, pertenecientes a una misma dependencia, se reunieran fuera del horario laboral para consumir bebidas alcohólicas. Con el paso de las horas, decidieron trasladarse a un alojamiento transitorio cercano para continuar el encuentro, según relataron medios locales.

Gritos, destrozos y alerta al 911

De acuerdo al testimonio de empleados del establecimiento, en un primer momento la situación no presentó irregularidades. Sin embargo, minutos después comenzaron a escucharse gritos, insultos y ruidos de objetos rompiéndose dentro de una de las habitaciones, lo que encendió las alarmas del personal.

Ante la violencia del episodio, los trabajadores del hotel dieron aviso a la Policía. Al arribar los móviles, los efectivos se encontraron con una escena tan insólita como incómoda: los involucrados en el altercado eran miembros activos de la propia fuerza.

Una revelación inesperada

Durante el procedimiento, una de las mujeres policías intentó retirarse del lugar, lo que derivó en una breve persecución por los pasillos del alojamiento. En ese contexto se produjo la situación más llamativa del operativo: uno de los agentes que había acudido al llamado constató que la mujer involucrada era su esposa.

Finalmente, el efectivo procedió a demorar a la agente por una contravención vinculada a la alteración del orden público. Según versiones recogidas por la prensa local, el conflicto se habría originado por una discusión de índole personal, vinculada a un reclamo de la mujer, quien habría acusado a su pareja de prestar mayor atención a su compañera que a ella.

Investigación interna y posibles sanciones

Tras el escándalo, tomó intervención la oficina de Asuntos Internos de la Policía Nacional del Perú, que inició actuaciones administrativas para determinar responsabilidades y evaluar la aplicación de sanciones disciplinarias a los tres efectivos involucrados.

Desde la institución evitaron pronunciarse públicamente sobre el caso mientras avanza la investigación, aunque trascendió que el consumo de alcohol, el uso indebido del uniforme y la afectación de la imagen de la fuerza serán algunos de los puntos analizados en el sumario.

El episodio generó fuerte repercusión en Perú y volvió a poner en debate los controles internos y la conducta de los agentes fuera del horario de servicio.